Sobre Repsol-YPF, España y otras muchas cosas

24 abril 2012

Article d’opinió de Atilio Borón

El conflicto suscitado entre Buenos Aires y Madrid a propósito de la expropiación del 51% de las acciones que Repsol tenía en YPF ha desatado virulentas reacciones por parte de las autoridades del Estado español y sus voceros.

“El pleito del Gobierno argentino no es con España o los habitantes del Estado español. Es con una empresa que aquí también ha incurrido en las habituales prácticas depredadoras que todas las transnacionales sin excepción incurren en todo el mundo, incluyendo sus propios países”

El repertorio comprende toda suerte de amenazas en contra de Argentina -y, por extensión, en contra de quienes, con independencia de nuestras opiniones acerca del actual Gobierno, habitamos en esa tierra- proferidas por altísimos funcionarios del Gobierno como la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría; el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, y otras figuras menores del séquito de La Moncloa y secundadas por un coro impresentable de mal hablados e ignorantes hasta el tuétano que dicen ser periodistas, pero que, en realidad, parecen más bien ser supervivientes descartados del casting que Luis Buñuel organizó para seleccionar a los mendigos de Viridiana.

Alentados por sus mandantes, estos personajes repiten desaforadamente y sin gracia el libreto que les pasan sus mentores, auspiciantes y empleadores, no ahorrando epítetos dirigidos a la presidenta, Cristina Fernández, sus ministros, el partido del Gobierno y, ya en el aquelarre, a todos los argentinos, cómplices indirectos del «robo» sufrido por una inocente españolita llamada Repsol.

Por supuesto, ese espectáculo denigrante también lo tenemos en Argentina, pero, tal vez afectados aún por el reflejo del colonizado, pensábamos que en esa España, que tan machaconamente se vanagloria de su condición europea (Freud ya advirtió sobre lo que ese síntoma podría significar), tal cosa no podría ocurrir. Pero ocurre. Y no solo eso: a medida que pasan las horas, el Gobierno del Estado español ha avanzado en una campaña para aglutinar «en defensa de España y los españoles» la ayuda de sus compinches europeos, esos bribones que perpetraron el golpe de Estado en Grecia cuando el pobre Papandreu, movido tal vez por el recuerdo de la Oración Fúnebre de Pericles y su exaltación de la democracia, tuvo la inoportuna idea de decirle a quienes ahora acuden en ayuda del Gobierno español que quería solicitar la opinión de los griegos acerca del plan de ajuste salvaje que le proponían sus salvadores.

Al día siguiente, la pérfida troika que hoy gobierna Europa -la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el FMI- lo desalojó a puntapiés en el trasero y lo sustituyó por uno de los suyos: un émulo contemporáneo del consigliere de don Corleone, para que maneje con la pulcritud propia de un tahúr del casino financiero global los destinos de Grecia. Por supuesto, estos bandidos no operan solo en Grecia y están asolando casi toda Europa, como bien lo saben quienes viven en el territorio del Estado español, sometidos a un ajuste de una brutalidad que no tiene nada que envidiar a las peores experiencias latinoamericanas en la materia. La cosa no es solo con Grecia, es con todos.

En su afán por defenderse de la agresión argentina, Rajoy y los suyos buscaron (y consiguieron) el apoyo del emperador y premio Nobel de la Paz (el mismo que dijo que «se hizo justicia» cuando le informaron que habían asesinado a Osama Bin Laden ante su propia familia y cuya secretaria de Estado estalló en carcajadas al enterarse del linchamiento de Muammar Gadafi). Ya en las Américas, los enviados de Madrid obtuvieron en México el apoyo de don Felipe Calderón, quien por su ineptitud e inmoralidad sumió a ese maravilloso país -en realidad, mi segunda patria luego de ocho años de exilio- en la crisis más grave del último siglo, por decir lo menos. Postrado indecorosamente ante los dictados de Washington y la violencia criminal de los narcos, Calderón se rasga las vestiduras junto a los paniaguados del Partido Popular ante la tibia medida adoptada por el Gobierno argentino.

Quienes viven en el Reino de España saben muy bien que Repsol es una transnacional en la que algunos ricachones tienen depositados sus dineros en acciones de la compañía. La participación de ese sector en el total del capital accionario de la empresa es del 43%. Y como dijera hace apenas un par de días un colega de la Universidad de Sevilla, «confundir los intereses de Repsol con los de España es un insulto a la inteligencia de los españoles. Ni es española por la composición de su capital -mayoritariamente en manos de intereses extranjeros-, ni por la estrategia empresarial que persigue ni, como he dicho, porque beneficie principal o sustancialmente a las familias o empresas españolas. Más bien todo lo contrario».

Argentina dice sí a la nacionalización de YPF con una masiva concentración en la plaza de Mayo

La opinión de Torres López contrasta con las declaraciones del estadista en ciernes, Felipe, príncipe de Asturias y heredero del trono de España (hasta el momento en que los españoles se despierten y acaben con una institución tan inútil, parasitaria, costosa y corrupta como la monarquía), quien ha agradecido «todo lo que Repsol hace y ha hecho, que es mucho, por el bienestar de numerosos países, así como expresar todo el apoyo a quienes hacen posible su importante tarea en España y fuera de España».

En su artículo, Torres López aporta algunos datos interesantes de lo mucho que Repsol ha hecho por el bienestar de España, en palabras que hago mías sin reservas: «Utiliza paraísos fiscales para tratar de tener aquí la menor carga fiscal posible, ha destruido empleo y a docenas de pequeñas y medianas empresas españolas al someterlas a condiciones de pagos draconianas a pesar de que cuenta con abundantes recursos financieros y liquidez suficientes».

Lee el resto de esta entrada »


Cuba expresa su “plena solidaridad” con Argentina por la expropiación de YPF

21 abril 2012

El Gobierno de Cuba ha expresado este jueves su “plena solidaridad” con Argentina por la decisión del Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner de expropiar el 51% de YPF a Repsol, según un comunicado leído en la televisión estatal.

 La Habana ha argumentado que a Buenos Aires “le asiste todo el derecho a ejercer su soberanía permanente sobre todos sus recursos naturales”.

Además, ha denunciado que Repsol compró su parte mayoritaria en YPF por mucho menos de su valor cuando el Gobierno de Carlos de Menem (1989-1999) decidió privatizar la empresa petrolera, un proceso que tuvo lugar entre 1990 y 1992. Menem.reforma.ogv

El presidente Carlos Menem anuncia la implementación de la reforma educativa y pide apoyo para la privatización de YPF y del sistema jubilatorio. 1992

Repsol es un socio clave de Cuba en los esfuerzos del país por explorar su costa norte en el golfo de México. Actualmente, la empresa española perfora a unos 29 kilómetros mar adentro, en un área que podría tener miles de millones de barriles de crudo.

 De esta forma, Cuba se ha sumado a la corta lista de países que han respaldado la decisión de Argentina, en la que también se encuentran Venezuela y Uruguay. En cambio, Chile, México, Bolivia y Colombia, han criticado la nacionalización de YPF.

Fuera de América Latina, la nacionalización de YPF también ha merecido las críticas de Estados Unidos, la Unión Europea (UE), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), al considerar que el comportamiento de Argentina perjudicará a toda la región. (amb informació de Europapress.es)

més informació:

El Casal d’Amistat Catala-Cubà de Barcelona mostra la seva solidaritat amb el procés iniciat per Argentina en ús legítim de la seva sobirania, avalat per la seva Constitució i emprès per un govern democràticament escollit, més si cap quan queda palès que l’anterior procés de privatització dels recursos energètics no va revertir en la millora de les condicions per al poble argentí, ans tot el contrari.


A %d blogueros les gusta esto: