En Cuba la voz del pueblo cuenta e importa. Nuevo proceso electoral.

29 agosto 2017
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Tomado de Asociación de Cubanos en Cataluña José Martí

Ya en Cuba están listas las 12 mil 515 circunscripciones que participarán en el próximo proceso electoral a comenzar en septiembre de este año.

Mientras que la propaganda anticubana, puesta en marcha por grandes medios de comunicación, junto a los voceros serviles a los dictados imperialistas, se desgasta en el mismo discursillo, proliferando que Cuba es una “dictadura”, carente de esa “democracia” pluripartidista (que no le ha servido ni a Estados Unidos ni a la “gran” Europa) y donde no se ejercen elecciones “libres”; la realidad dentro del país demuestra que el pueblo cubano vuelve a poner en marcha toda su estructura social en dirección a otro proceso electoral.

Mientras que en esos países “democráticos” capitalistas la participación del electorado, escasamente sobrepasa la mistad de su padrón electoral, Cuba sigue demostrando con hechos que el pueblo es el actor principal de su democracia, siendo el único que denomina y elige a quienes le representa en los diversos niveles de dirección gubernamentalPor ello en Cuba la participación en las elecciones, siempre ha sobrepasado el 90% del padrón electoral, como promedio del total de procesos electorales realizados hasta la fecha.

El proceso electoral cubano, que comienza realmente en el barrio, con la participación de cada vecino/a (sin importar si es o no militante del Partido Comunista de Cuba) y donde, incluso, se tiene autorizado por Ley la autoproposición para ser candidato/a a la Asamblea Municipal (primera fase del proceso para llegar al Parlamento Nacional), es la fórmula que sociedades occidentales no conocen; porque la única que se le ha vendido como “fiablemente democrática” es la capitalista: los partidos eligen sus candidatos y manejan, junto con los medios de comunicación, las propuestas electorales: quien más dinero gasta, más publicidad tiene / el candidato que mejor imagen proyecte para el negocio de los medios, más facilidades tiene.

En Cuba los candidatos/as se dan a conocer al resto de la comunidad de la misma austera, humilde y sencilla manera; sin más distinciones que las ganadas por ellos/as mismos/as por sus méritos en su trabajo laboral, por su comportamiento dentro de la sociedad, por lo que son capaces de aportar moralmente con su ejemplo y esfuerzo a la comunidad de vecinos y al país.

En Cuba no se mira la posición económica, sino los méritos de la persona.

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Mientras las sociedades occidentales viven de procesos electorales basados sólo en promesas (mayormente sin cumplir) y que favorece a grandes empresas, bancos e inversionistas (es decir, la oligarquía); en Cuba se llevan a cabo procesos electorales para elegir personas que trabajen por un proceso social común y sin distinciones, por una estrategia de país trazada en consulta directa con el pueblo.

De lo anterior se desprenden los principios que rigen el sistema electoral cubano:

  1. Un programa único consensuado por el pueblo.
  2. El pueblo nomina sus candidatos/as.
  3. El pueblo elige sus representantes.
  4. El escrutinio es público.
  5. Se elige por mayoría absoluta de votos.
  6. No hay campañas publicitarias electorales.
  7. Los delegados/as y diputados/as no tienen una remuneración especial.
  8. Los elegidos/as rinden cuenta a los electores.
  9. La revocación es expedita y puede producirse en cualquier momento del mandato.

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En los “democráticos” procesos electorales del capitalismo, los candidatos a las diferentes posiciones del Estado y el Gobierno se postulan a través de los partidos, los cuales imponen (por diversos procesos, según país) sus candidatos a razón de sus intereses partidistas y de clase. Pero los cargos a ejercerse en Cuba para las Asambleas Municipales, las Asambleas Provinciales y la Asamblea Nacional (Parlamento) dependen, únicamente, del voto directo del ciudadano, incluso de ese que también forma parte del llamado “de-a-pie”; porque en Cuba la voz del pueblo cuenta e importa.

Nota: Hacer click en el texto más abajo para ver vídeo: 

Cuba: listo el país para próximo proceso eleccionario


Celebrant el 26 a Rubí. Defensem Cuba Catalunya.

3 agosto 2015
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Foto: Gustavo de la Torre Morales


Raúl Castro: “Gracias a Fidel y al heroico pueblo cubano, hemos venido a esta Cumbre, a cumplir el mandato de Martí con la libertad conquistada con nuestras propias manos”

13 abril 2015
Discurso del General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en la VII Cumbre de las Américas, Panamá, el 11 de abril de 2015.

Raúl interviene en la Cumbre. Foto: Pablo Martínez/ AP
(Versiones Taquigráficas – Consejo de Estado)

Ya era hora de que yo hablara aquí a nombre de Cuba.
Me informaron al principio que podría hacer un discurso de ocho minutos; aunque hice un gran esfuerzo, junto con mi Canciller, de reducirlo a ocho minutos, y como me deben seis cumbres de las que nos excluyeron, 6 por 8, 48 (Risas y aplausos), le pedí permiso al presidente Varela unos instantes antes de entrar a este magnífico salón, para que me cedieran unos minutos más, sobre todo después de tantos discursos interesantes que estamos escuchando, y no me refiero solo al del presidente Obama, sino también al del presidente ecuatoriano, Rafael Correa, a la Presidenta Dilma Rousseff y otros. Sin más preámbulos, comenzaré.
Excelentísimo Señor Juan Carlos Varela, Presidente de la República de Panamá; Presidentas y Presidentes: Primeras y Primeros Ministros; Distinguidos invitados:
En primer lugar, expreso nuestra solidaridad con la Presidenta Bachelet y el pueblo de Chile, por los desastres naturales que han estado padeciendo.
Agradezco la solidaridad de todos los países de la América Latina y el Caribe que hizo posible que Cuba participara en pie de igualdad en este foro hemisférico, y al Presidente de la República de Panamá por la invitación que tan amablemente nos cursara. Traigo un fraterno abrazo al pueblo panameño y a los de todas las naciones aquí representadas.
Cuando los días 2 y 3 de diciembre de 2011 se creó la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), en Caracas, se inauguró una nueva etapa en la historia de Nuestra América, que hizo patente su bien ganado derecho a vivir en paz y a desarrollarse como decidan libremente sus pueblos, y se trazó para el futuro un camino de desarrollo e integración, basada en la cooperación, la solidaridad y la voluntad común de preservar la independencia, soberanía e identidad.
El ideal de Simón Bolívar de crear una “gran Patria Americana” inspiró verdaderas epopeyas independentistas.
En 1800 se pensó en agregar a Cuba a la Unión del Norte como el límite sur del extenso imperio. En el siglo XIX, surgieron la Doctrina del Destino Manifiesto con el propósito de dominar las Américas y al mundo, y la idea de la Fruta Madura para la gravitación inevitable de Cuba hacia la Unión norteamericana, que desdeñaba el nacimiento y desarrollo de un pensamiento propio y emancipador.
Después, mediante guerras, conquistas e intervenciones, esta fuerza expansionista y hegemónica despojó de territorios a Nuestra América y se extendió hasta el Río Bravo. Luego de largas luchas que se frustraron, José Martí organizó la “guerra necesaria” de 1895 —la Gran Guerra, como fue llamada también, empezó en 1868— y creó el Partido Revolucionario Cubano para conducirla y fundar una República “con todos y para el bien de todos” que se propuso alcanzar “la dignidad plena del hombre”.
Al definir con certeza y anticipación los rasgos de su época, Martí se consagra al deber “de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América” —fueron sus palabras textuales.
Nuestra América es para él la del criollo, del indio, la del negro y del mulato, la América mestiza y trabajadora que tenía que hacer causa común con los oprimidos y saqueados. Ahora, más allá de la geografía, este es un ideal que comienza a hacerse realidad.
Hace 117 años, el 11 de abril de 1898, el entonces Presidente de los Estados Unidos solicitó al Congreso autorización para intervenir militarmente en la guerra de independencia que por cerca de 30 años libraba Cuba en esos momentos, ya ganada prácticamente al precio de ríos de sangre cubana, y este —el Congreso americano— emitió su engañosa Resolución Conjunta, que reconocía la independencia de la isla “de hecho y de derecho”. Entraron como aliados y se apoderaron del país como ocupantes.
Se impuso a Cuba un apéndice a su Constitución, la Enmienda Platt —conocida así por el nombre del senador que la propuso—, que la despojó de su soberanía, autorizaba al poderoso vecino a intervenir en los asuntos internos y dio origen a la Base Naval de Guantánamo, la cual todavía usurpa parte de nuestro territorio. En ese periodo se incrementó la invasión del capital norteño, posteriormente hubo dos intervenciones militares y el apoyo a crueles dictaduras.
Cuando los cubanos, al comienzo del siglo XX, hicieron su proyecto de Constitución y se la presentaron al gobernador, autonombrado por su país, un general norteamericano, este les contestó que ahí faltaba algo, y al preguntar los cubanos constituyentistas, les respondió: Esta enmienda que presenta el senador Platt, que da derecho a intervenir en Cuba cada vez que sea considerado por los Estados Unidos.
Hicieron uso de ese derecho; por supuesto, los cubanos lo rechazaron y la respuesta fue: Muy bien, nos quedaremos aquí. Eso se mantuvo hasta 1934.
Hubo dos intervenciones militares, además, y el apoyo a crueles dictaduras en ese periodo mencionado.
Predominó hacia América Latina la “política de las cañoneras” y luego del “Buen Vecino”. Sucesivas intervenciones derrocaron gobiernos democráticos e instalaron terribles dictaduras en 20 países, 12 de ellas de forma simultánea. ¿Quién de nosotros no recuerda esa etapa bastante reciente de dictaduras por todas partes, fundamentalmente en Sudamérica, que asesinaron a cientos de miles de personas? El Presidente Salvador Allende nos legó un ejemplo imperecedero.
Hace exactamente 13 años, se produjo el golpe de Estado contra el entrañable Presidente Hugo Chávez Frías que el pueblo derrotó. Después vino, casi inmediatamente, el costoso golpe petrolero.
El 1ro. de enero de 1959, 60 años después de la entrada de los soldados norteamericanos en La Habana, triunfó la Revolución Cubana, y el Ejército Rebelde, comandado por el Comandante Fidel Castro Ruz, llegó a la capital, el mismo día, exactamente 60 años después. Esas son las incomprensibles ironías de la historia. El pueblo cubano, a muy alto precio, iniciaba el pleno ejercicio de su soberanía. Fueron seis décadas de dominación absoluta.
El 6 de abril de 1960 —apenas un año después del triunfo—, el subsecretario de Estado Lester Mallory escribió en un perverso memorando —y no encuentro otro calificativo que darle. Este memorando fue desclasificado decenas de años después—, cito algunos párrafos: “(…) la mayoría de los cubanos apoya a Castro… No hay una oposición política efectiva. El único medio previsible para restarle apoyo interno es a través del desencanto y el desaliento basados en la insatisfacción y las penurias económicas (…), debilitar la vida económica (…) y privar a Cuba de dinero y suministros con el fin de reducir los salarios nominales y reales, provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno”. Fin de la cita. El 77% de la población cubana nació bajo los rigores que impone el bloqueo, más terribles de lo que se imaginan, incluso, muchos cubanos, pero nuestras convicciones patrióticas prevalecieron, la agresión aumentó la resistencia y aceleró el proceso revolucionario. Eso sucede cuando se hostiga al proceso revolucionario natural de los pueblos. El hostigamiento trae más revolución, la historia lo demuestra y no solo en el caso de nuestro continente o de Cuba.
El bloqueo no empezó cuando lo firmó el Presidente Kennedy en 1962, que después haré una breve referencia a él por una iniciativa positiva de ponerse en contacto con el Jefe de nuestra Revolución para comenzar lo que ahora estamos empezando el Presidente Obama y yo; casi simultáneamente llegó la noticia de su asesinato, cuando se recibía un mensaje suyo. Es decir que la agresión aumentó. Fue en el año 1961 la agresión a Playa Girón, una invasión mercenaria, apadrinada y organizada por Estados Unidos. Seis años de guerra contra grupos armados que en dos ocasiones abarcaron todo el país. No teníamos ni un radar, y aviación clandestina —no se sabe de dónde salió—, arrojando armamento en paracaídas. Miles de vida nos costó ese proceso; el costo económico no hemos logrado llevarlo con exactitud. Fue en enero de 1965 cuando concluyó, y lo comenzaron a apoyar a fines de 1959, unos 10 u 11 meses después del triunfo de la Revolución, cuando no habíamos declarado todavía el socialismo, que se declaró en 1961, en el entierro de las víctimas de los bombardeos a los aeropuertos el día antes de la invasión. Al día siguiente nuestro pequeño ejército en aquel momento y todo nuestro pueblo fue a combatir esa agresión y cumplió la orden del Jefe de la Revolución de destruirla antes de las 72 horas. Porque si llegan a consolidarse ahí en el lugar del desembarco, que estaba protegido por la más grande ciénaga del Caribe isleño, hubieran trasladado un gobierno ya constituido —con Primer Ministro y el nombramiento de los demás ministros—, que estaba en una base militar norteamericana en la Florida. Si llegan a consolidar la posición que ocuparon inicialmente, trasladar ese gobierno a Playa Girón era fácil. E inmediatamente la OEA, que ya nos había sancionado por proclamar ideas ajenas al continente, le hubiera dado su reconocimiento. El gobierno constituido en Cuba, basificado en un pedacito de tierra, hubiera pedido ayuda a la OEA y esa ayuda estaba sobre barcos de guerra norteamericanos a tres millas de la costa, que era el límite que entonces existía de las aguas territoriales, que como ustedes conocen ahora son 12.
Y la Revolución se siguió fortaleciendo, radicalizándose. Lo otro era renunciar. ¿Qué hubiera pasado? ¿Qué hubiera pasado en Cuba? ¿Cuántos cientos de miles de cubanos hubieran muerto?, porque ya teníamos cientos de miles de armamentos ligeros; habíamos recibido los primeros tanques que no sabíamos ni manejar bien. La artillería, sabíamos tirar cañonazos, pero no conocíamos dónde iban a dar; lo que unos milicianos aprendían por la mañana, tenían que enseñárselos a los otros por la tarde.
Pero hubo mucho valor, había que ir por un solo itinerario, porque era una ciénaga por donde las tropas no se podían desplegar, ni transitar los tanques o vehículos pesados. Tuvimos más bajas que los atacantes. Por eso se cumplió la orden de Fidel: liquidarlos antes de las 72 horas.
Y esa misma flota americana fue la que acompañó a esa expedición desde Centroamérica, y estaba ahí, desde la costa se veían, a solo tres millas algunos de sus barcos. ¿Cuánto costó a Guatemala la invasión famosa en 1954?, que recuerdo bien porque estaba preso en el presidio de Isla de la Juventud —o de Pinos, llamada así entonces—, por el ataque al cuartel Moncada un año antes. ¿Cuántos cientos de miles de indios mayas, aborígenes y otros ciudadanos guatemaltecos perecieron en todo un largo proceso que durará años recuperar? Ese fue el comienzo.
Cuando ya habíamos proclamado el socialismo y el pueblo había combatido en Playa Girón para defenderlo, el Presidente John F. Kennedy —al que ya hice referencia hace un instante— fue asesinado precisamente en el mismo momento, el mismo día en que el líder de la Revolución Cubana Fidel Castro recibía un mensaje suyo —de John Kennedy— buscando iniciar el diálogo. Después de la Alianza para el Progreso y de haber pagado varias veces la deuda externa sin evitar que esta se siga multiplicando, se nos impuso un neoliberalismo salvaje y globalizador, como expresión del imperialismo en esta época, que dejó una década perdida en la región.
“La propuesta entonces de una asociación hemisférica madura resultó el intento de imponernos el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), asociado al surgimiento de estas Cumbres, que hubiera destruido la economía, la soberanía y el destino común de nuestras naciones, si no se le hubiera hecho naufragar en el 2005, en Mar del Plata, bajo el liderazgo de los Presidentes Chávez, Kirchner y Lula. Un año antes, Chávez y Fidel habían hecho nacer la Alternativa Bolivariana, hoy Alianza Bolivariana Para los Pueblos de Nuestra América.
Excelencias:
Hemos expresado —y le reitero ahora— al Presidente Barack Obama, nuestra disposición al diálogo respetuoso y a la convivencia civilizada entre ambos Estados dentro de nuestras profundas diferencias.
Aprecio como un paso positivo su reciente declaración de que decidirá rápidamente sobre la presencia de Cuba en una lista de países patrocinadores del terrorismo en la que nunca debió estar —impuesta bajo el gobierno del Presidente Reagan.
¡País terrorista nosotros! Sí, hemos hecho algunos actos de solidaridad con otros pueblos, que pueden considerarse terroristas, cuando estábamos acorralados, arrinconados y hostigados hasta el infinito, solo había una alternativa: rendirse o luchar. Ustedes saben cuál fue la que escogimos con el apoyo de nuestro pueblo. ¡¿Quién puede pensar que vamos a obligar a todo un pueblo a hacer el sacrificio que ha hecho el pueblo cubano para subsistir, para ayudar a otras naciones?! (Aplausos). Pero “la dictadura de los Castro los obligó”, igual que los obligó a votar por el socialismo con el 97,5% de la población.
Reitero que aprecio como un paso positivo la reciente declaración del Presidente Obama de que decidirá rápidamente sobre la presencia de Cuba en una lista de países patrocinadores del terrorismo en la que nunca debió estar, les decía, porque cuando esto se nos impuso resulta que los terroristas éramos los que poníamos los muertos —no tengo en la mente el dato exacto—, solo por terrorismo dentro de Cuba, y en algunos casos de diplomáticos cubanos en otras partes del mundo que fueron asesinados. Me aportan el dato ahora mis compañeros: en esa etapa tuvimos 3 478 muertos y 2 099 discapacitados de por vida; más otros muchos que fueron heridos.
Los terroristas eran los que ponían los muertos. ¿De dónde venía el terror entonces? ¿Quiénes lo provocaban? Algunos de los que incluso han estado por Panamá en estos días, como el agente de la CIA Rodríguez, que fue el que asesinó al Che y se llevó sus manos cortadas para probar por sus huellas digitales, no sé en qué lugar, que se trataba del cadáver del Che, que después recuperamos por la gestión de un gobierno amigo en Bolivia. Pero, bueno, desde entonces somos terroristas.
Realmente pido disculpas, incluso, al Presidente Obama y a otros presentes en esta actividad por expresarme así. Yo a él mismo le dije que a mí la pasión se me sale por los poros cuando de la Revolución se trata. Le pido disculpas porque el presidente Obama no tiene ninguna responsabilidad con nada de esto. ¿Cuántos presidentes hemos tenido? Diez antes que él, todos tienen deuda con nosotros, menos el Presidente Obama.
Después de decir tantas cosas duras de un sistema, es justo que le pida disculpas, porque yo soy de los que pienso —y así se lo he manifestado a unos cuantos jefes de Estado y de Gobierno que veo aquí, en reuniones privadas que he tenido con ellos en mi país al recibirlos— que, según mi opinión, el Presidente Obama es un hombre honesto. Me he leído algo de su biografía en los dos libros que han aparecido, no completos, eso lo haré con más calma. Admiro su origen humilde, y pienso que su forma de ser obedece a ese origen humilde (Aplausos prolongados).
Estas palabras las medité mucho para decirlas, incluso las tuve escritas y las quité; las volví a poner y las volví a quitar, y, al final, las dije, y estoy satisfecho.
Hasta hoy, el bloqueo económico, comercial y financiero se aplica en toda su intensidad contra la isla, provoca daños y carencias al pueblo y es el obstáculo esencial al desarrollo de nuestra economía. Constituye una violación del Derecho Internacional y su alcance extraterritorial afecta los intereses de todos los Estados.
No es casual el voto casi unánime, menos el de Israel y el propio Estados Unidos, en la ONU durante tantos años seguidos. Y mientras exista el bloqueo, que no es responsabilidad del Presidente, y que por acuerdos y leyes posteriores se codificó con una ley en el Congreso que el Presidente no puede modificar, hay que seguir luchando y apoyando al Presidente Obama en sus intenciones de liquidar el bloqueo (Aplausos).
Una cuestión es establecer relaciones diplomáticas y otra cuestión es el bloqueo. Por eso les pido a todos, y la vida nos obliga además, a seguir apoyando esa lucha contra el bloqueo.
Excelencias:
Hemos expresado públicamente al Presidente Obama, quien también nació bajo la política del bloqueo a Cuba, nuestro reconocimiento por su valiente decisión de involucrarse en un debate con el Congreso de su país para ponerle fin.
Este y otros elementos deberán ser resueltos en el proceso hacia la futura normalización de las relaciones bilaterales.
Por nuestra parte, continuaremos enfrascados en el proceso de actualización del modelo económico cubano con el objetivo de perfeccionar nuestro socialismo, avanzar hacia el desarrollo y consolidar los logros de una Revolución que se ha propuesto “conquistar toda la justicia” para nuestro pueblo. Lo que haremos está en un programa desde el año 2011, aprobado en el Congreso del Partido. En el próximo Congreso, que es el año que viene, lo ampliaremos, revisaremos lo que hemos hecho y lo mucho que nos falta todavía para cumplir el reto.
Estimados colegas:
Debo advertirles que voy por la mitad, si quieren corto y si les interesa continúo. Voy a acelerar un poco (Risas).
Venezuela no es ni puede ser una amenaza a la seguridad nacional de una superpotencia como Estados Unidos (Aplausos). Es positivo que el Presidente norteamericano lo haya reconocido. Debo reafirmar todo nuestro apoyo, de manera resuelta y leal, a la hermana República Bolivariana de Venezuela, al gobierno legítimo y a la unión cívico-militar que encabeza el Presidente Nicolás Maduro, al pueblo bolivariano y chavista que lucha por seguir su propio camino y enfrenta intentos de desestabilización y sanciones unilaterales que reclamamos sean levantadas, que la Orden Ejecutiva sea derogada, aunque es difícil por la ley, lo que sería apreciado por nuestra Comunidad como una contribución al diálogo y al entendimiento hemisférico.
Nosotros conocemos. Creo que puedo ser de los que estamos aquí reunidos uno de los pocos que mejor conoce el proceso de Venezuela, no es porque estemos allí ni estemos influyendo allí y ellos nos cuenten todas las cosas a nosotros, lo sabemos porque están pasando por el mismo camino por el que pasamos nosotros y están sufriendo las mismas agresiones que sufrimos nosotros, o una parte de ellas.
Mantendremos nuestro aliento a los esfuerzos de la República Argentina para recuperar las islas Malvinas, las Georgias del Sur y las Sandwich del Sur, y continuaremos respaldando su legítima lucha en defensa de la soberanía financiera.
Seguiremos apoyando las acciones de la República del Ecuador frente a las empresas transnacionales que provocan daños ecológicos a su territorio y pretenden imponerle condiciones abusivas.
Deseo reconocer la contribución de Brasil, y de la Presidenta Dilma Rousseff, al fortalecimiento de la integración regional y al desarrollo de políticas sociales que trajeron avances y beneficios a amplios sectores populares, las cuales, dentro de la ofensiva contra diversos gobiernos de izquierda de la región, se pretende revertir.
Será invariable nuestro apoyo al pueblo latinoamericano y caribeño de Puerto Rico en su empeño por alcanzar la autodeterminación e independencia, como ha dictaminado decenas de veces el Comité de Descolonización de las Naciones Unidas.
También continuaremos nuestra contribución al proceso de paz en Colombia hasta su feliz conclusión.
Debiéramos todos multiplicar la ayuda a Haití, no sólo mediante asistencia humanitaria, sino con recursos que le permitan su desarrollo, y apoyar que los países del Caribe reciban un trato justo y diferenciado en sus relaciones económicas, y reparaciones por los daños provocados por la esclavitud y el colonialismo.
Vivimos bajo la amenaza de enormes arsenales nucleares que debieran eliminarse y del cambio climático que nos deja sin tiempo. Se incrementan las amenazas a la paz y proliferan los conflictos.
Como expresó entonces el Presidente Fidel Castro, “las causas fundamentales están en la pobreza y el subdesarrollo, y en la desigual distribución de las riquezas y los conocimientos que imperan en el mundo. No puede olvidarse que el subdesarrollo y la pobreza actuales son consecuencia de la conquista, la colonización, la esclavización y el saqueo de la mayor parte de la Tierra por las potencias coloniales, el surgimiento del imperialismo y las guerras sangrientas por nuevos repartos del mundo. La humanidad debe tomar conciencia de lo que hemos sido y de lo que no podemos seguir siendo. Hoy” –continuaba Fidel— “nuestra especie ha adquirido conocimientos, valores éticos y recursos científicos suficientes para marchar hacia una etapa histórica de verdadera justicia y humanismo. Nada de lo que existe hoy en el orden económico y político sirve a los intereses de la humanidad. No puede sostenerse. Hay que cambiarlo”, concluyó Fidel.
Cuba seguirá defendiendo las ideas por las que nuestro pueblo ha asumido los mayores sacrificios y riesgos y luchado, junto a los pobres, los enfermos sin atención médica, los desempleados, los niños y niñas abandonados a su suerte u obligados a trabajar o a prostituirse, los hambrientos, los discriminados, los oprimidos y los explotados que constituyen la inmensa mayoría de la población mundial.
La especulación financiera, los privilegios de Bretton Woods y la remoción unilateral de la convertibilidad en oro del dólar son cada vez más asfixiantes. Requerimos un sistema financiero transparente y equitativo.
No puede aceptarse que menos de una decena de emporios, principalmente norteamericanos —cuatro o cinco de siete u ocho—, determinen lo que se lee, ve o escucha en el planeta. Internet debe tener una gobernanza internacional, democrática y participativa, en especial en la generación de contenidos. Es inaceptable la militarización del ciberespacio y el empleo encubierto e ilegal de sistemas informáticos para agredir a otros Estados. No dejaremos que se nos deslumbre ni colonice otra vez. Sobre la Internet que es un invento fabuloso, de los mayores en los últimos años, bien pudiéramos decir, recordando el ejemplo de la lengua en la fábula de Esopo, que Internet sirve para lo mejor y es muy útil, pero a su vez, también sirve para lo peor.
Señor Presidente:
Las relaciones hemisféricas, en mi opinión, han de cambiar profundamente, en particular en los ámbitos político, económico y cultural; para que, basadas en el Derecho Internacional y en el ejercicio de la autodeterminación y la igualdad soberana, se centren en el desarrollo de vínculos mutuamente provechosos y en la cooperación para servir a los intereses de todas nuestras naciones y a los objetivos que se proclaman.
La aprobación, en enero del 2014, en la Segunda Cumbre de la CELAC, en La Habana, de la Proclama de la América Latina y el Caribe como Zona de Paz, constituyó un trascendente aporte en ese propósito, marcado por la unidad latinoamericana y caribeña en su diversidad. Lo demuestra el hecho de que avanzamos hacia procesos de integración genuinamente latinoamericanos y caribeños a través de la CELAC, UNASUR, CARICOM, MERCOSUR, ALBA-TCP, el SICA y la Asociación de Estados del Caribe, que subrayan la creciente conciencia sobre la necesidad de unirnos para garantizar nuestro desarrollo.
Dicha Proclama nos compromete a que “las diferencias entre las naciones se resuelvan de forma pacífica, por la vía del diálogo y la negociación u otras formas de solución, y en plena consonancia con el Derecho Internacional”.
Vivir en paz, cooperando unos con otros para enfrentar los retos y solucionar los problemas que, en fin de cuentas, nos afectan y afectarán a todos, es hoy una necesidad imperiosa. Debe respetarse, como reza la Proclama de la América Latina y el Caribe como Zona de Paz, firmada por todos los Jefes de Estado y de Gobierno de NUESTRA AMÉRICA, “el derecho inalienable de todo Estado a elegir su sistema político, económico, social y cultural, como condición esencial para asegurar la convivencia pacífica entre las naciones”.
Con ella, nos comprometimos a cumplir nuestra “obligación de no intervenir directa o indirectamente, en los asuntos internos de cualquier otro Estado y observar los principios de soberanía nacional, igualdad de derechos y la libre determinación de los pueblos”, y a respetar “los principios y normas del Derecho Internacional (…) y los principios y propósitos de la Carta de las Naciones Unidas”.
Ese histórico documento insta “a todos los Estados miembros de la Comunidad Internacional a respetar plenamente esta declaración en sus relaciones con los Estados miembros de la CELAC”. Tenemos ahora la oportunidad para que todos los que estamos aquí aprendamos, como también expresa la Proclama, a “practicar la tolerancia y convivir en paz como buenos vecinos”. Existen discrepancias sustanciales, sí, pero también puntos en común en los que podemos cooperar para que sea posible vivir en este mundo lleno de amenazas a la paz y a la supervivencia humana.
¿Qué impide, a nivel hemisférico —como ya se refirieron algunos de los presidentes que me precedieron en el uso de la palabra—, cooperar para enfrentar el cambio climático? ¿Por qué no podemos los países de las dos Américas, la del Norte y la del Sur, luchar juntos contra el terrorismo, el narcotráfico o el crimen organizado, sin posiciones sesgadas políticamente?
¿Por qué no buscar, de conjunto, los recursos necesarios para dotar al hemisferio de escuelas, hospitales — aunque no sean lujosos, un hospitalito modesto, en aquellos lugares donde la gente muere porque no hay un médico—, proporcionar empleo, avanzar en la erradicación de la pobreza?
¿No se podría disminuir la inequidad en la distribución de la riqueza, reducir la mortalidad infantil, eliminar el hambre, erradicar las enfermedades prevenibles y acabar con el analfabetismo?
El pasado año, establecimos cooperación hemisférica en el enfrentamiento y prevención del ébola y los países de las dos Américas trabajamos mancomunadamente, lo que debe servirnos de acicate para empeños mayores.
Cuba, país pequeño y desprovisto de recursos naturales, que se ha desenvuelto en un contexto sumamente hostil, ha podido alcanzar la plena participación de sus ciudadanos en la vida política y social de la nación; una cobertura de educación y salud universales, de forma gratuita; un sistema de seguridad social que garantiza que ningún cubano quede desamparado; significativos progresos hacia la igualdad de oportunidades y en el enfrentamiento a toda forma de discriminación; el pleno ejercicio de los derechos de la niñez y de la mujer; el acceso al deporte y la cultura; el derecho a la vida y a la seguridad ciudadana.
Pese a carencias y dificultades, seguimos la divisa de compartir lo que tenemos. En la actualidad 65 000 cooperantes cubanos laboran en 89 países, sobre todo en las esferas de medicina y educación. Se han graduado en nuestra isla 68 000 profesionales y técnicos, de ellos, 30 000 de la salud, de 157 países.
Si con muy escasos recursos, Cuba ha podido, ¿qué no podría hacer el hemisferio con la voluntad política de aunar esfuerzos para contribuir con los países más necesitados? Gracias a Fidel y al heroico pueblo cubano, hemos venido a esta Cumbre, a cumplir el mandato de Martí con la libertad conquistada con nuestras propias manos, “orgullosos de nuestra América, para servirla y honrarla… con la determinación y la capacidad de contribuir a que se la estime por sus méritos, y se la respete por sus sacrificios”, como señaló Martí.
Señor Presidente: Perdón, y a todos ustedes, por el tiempo ocupado. Muchas gracias a todos (Aplausos).

Fidel Castro, reformador social.

13 abril 2015
El hijo espiritual de José Martí se ha ubicado del lado de los humildes y de los humillados

Tomado de AlMayadeen
Por Salim Lamrani.

El líder de la Revolución Cubana también es percibido como el portavoz de los sin voz en busca de justicia social y de una repartición equitativa de las riquezas. Cuba es unánimemente reconocida por su sistema de protección social y sus resultados excepcionales en los campos de la educación, la salud, la ciencia, la cultura y el deporte. Al dar la prioridad a los más desheredados, Fidel Castro ha creado la sociedad más igualitaria del continente latinoamericano y del Tercer Mundo. Las cifras son elocuentes. En cuanto a la educación, la tasa de analfabetismo en América Latina es de un 11,7% y de un 0,2% en Cuba. La tasa de escolarización en la enseñanza primaria (hasta los 11 años) es de un 92% en el continente latinoamericano y de un 100% en el archipiélago del Caribe. La tasa de escolarización en la enseñanza secundaria (hasta los 14 años) es de un 52% en América Latina y de un 99,7% en Cuba. Cerca del 76% de los niños latinoamericanos alcanzan el nivel del colegio y esta cifra es del 100% para los alumnos cubanos.[1] El Consejo Económico y Social de la Unión Europea reconoce que “estas cifras son excepcionales entre los países en desarrollo”. [2]El Departamento de Educación de la UNESCO señala que Cuba dispone de la tasa de analfabetismo más baja y de la tasa de escolarización más alta del continente. Según este organismo un alumno cubano tiene el doble de conocimientos que un niño latinoamericano. Agrega que “Cuba, aunque es uno de los países más pobres de América Latina, dispone de los mejores resultados en cuanto a la educación básica” porque “la educación ha sido la prioridad más importante en Cuba”.[3]
La UNESCO subraya que Cuba ocupa el decimosexto puesto mundial –el primero del continente americano– en el Índice de Desarrollo de la Educación para todos (IDE), que evalúa la enseñanza primaria universal, la alfabetización de los adultos, la paridad y la igualdad entre los sexos, así como la calidad de la educación. A título de comparación, Estados Unidos está en el puesto 25.[4] El organismo informa también de que Cuba es la nación de todo el mundo que dedica más parte de su presupuesto a la educación, con cerca del 13% del PIB.[5] Este porcentaje es del 7,3% en Estados Unidos, 6,7% en Suecia, 6,4 en Finlandia, 6,3 en Francia, 6,2 en Holanda, 6% en el Reino Unido y Australia, 5,6% en España, 5,3% en Alemania, 5,2% en Japón y 4,9% en Italia.[6]Algunos indicadores permiten evaluar la excelencia del sistema de salud en Cuba. Así, la tasa de mortalidad infantil es de un 32 por mil en América Latina y de un 4,6 por mil en Cuba, la más baja del continente, desde Canadá hasta Argentina.[7] La esperanza de vida es de 70 años para los latinoamericanos y de 78 años para los cubanos. Según la Organización Mundial de la Salud, Cuba es uno de los países que cuentan con el más alto número de centenarios con respecto a su población.[8] El número de médicos por 100.000 habitantes es de 160 en América Latina y de 590 en Cuba.[9] Cuba es la nación que dispone de más médicos por habitante de todo el mundo.La American Association for World Health, cuyo presidente de honor es James Carter, señala que el sistema de salud de Cuba es “considerado de modo uniforme como el modelo preeminente para el Tercer Mundo”.[10] Según la American Public Health Association, “no hay barreras raciales que impidan el acceso a la salud” y enfatiza “el ejemplo ofrecido por Cuba, un país con la voluntad política de brindar una buena atención médica a todos sus ciudadanos”.[11]
Según el New England Journal of Medecine, la más prestigiosa revista médica del mundo, “el sistema de salud cubano parece irreal. Hay demasiados doctores. Todo el mundo tiene un médico de familia. Todo es gratis, totalmente gratis […]. A pesar de que Cuba dispone de recursos limitados, su sistema de salud ha resuelto problemas que el nuestro [el de Estados Unidos] todavía no ha logrado resolver”. El NEJM agrega que “Cuba dispone del doble de médicos por habitante que Estados Unidos”.[12]Según el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, en la última década Cuba es el único país de América Latina y del Tercer Mundo que se encuentra entre las primeras diez naciones con el mejor índice de desarrollo humano sobre los tres criterios “esperanza de vida, educación y nivel de vida”.[13]Según la Organización Mundial de la Salud, Cuba es un modelo para los países en vía de desarrollo en cuanto a la atención médica brindada a las madres y a los niños.[14] La UNICEF enfatiza que “Cuba es un ejemplo en la protección de la infancia”.[15] Según Juan José Ortiz, representante de la UNICEF en La Habana, “la desnutrición severa no existe en Cuba […]. Aquí no hay ningún niño en las calles. En Cuba los niños siempre son una prioridad y por ello no sufren las carencias que afectan a millones de niños en América Latina que trabajan, que son explotados o que se encuentran en las redes de prostitución”.[16] Según el, Cuba es un “paraíso de la infancia en América Latina”.[17] La UNICEF señala que Cuba es el único país de América Latina y del Tercer Mundo que ha erradicado la desnutrición infantil.[18]
La Organización no Gubernamental Save the Children coloca a Cuba en el primer puesto de los países en desarrollo en las condiciones brindadas a las madres, delante de Argentina, Israel o Corea del Sur. En ese estudio se tuvieron en cuenta varios criterios como el sistema de salud y educación, o sea la asistencia por personal cualificado durante el parto, la difusión de los métodos anticonceptivos y el nivel de educación de las mujeres y niños. También se tomó en consideración la igualdad política y económica entre hombres y mujeres, o sea la participación de las mujeres en la vida política y la igualdad salarial.[19]La Organización Internacional del Trabajo (OIT) calificó el sistema de seguridad social cubano de “milagro”, dada la protección que brinda a los trabajadores y la tasa de desempleo muy baja (1,9%). Según la OIT, en América Latina el 11% de las personas sin trabajo y cerca del 65% de los habitantes no tienen acceso a la seguridad social. En América Latina una de las grandes paradojas reside en el hecho de que 25 millones de niños están obligados a trabajar mientras que 19,5 millones de adultos se encuentran sin trabajo.[20]Al ubicar al ser humano en el centro del proyecto de la sociedad nueva, Fidel Castro ha demostrado al mundo que es posible, a pesar de recursos muy limitados y un estado de sitio económico que impone Estados Unidos, ofrecer a todos los ciudadanos un sistema de protección social similar al de las naciones más ricas.
*Doctor en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos de la Universidad Paris Sorbonne-Paris IV, Salim Lamrani es profesor titular de la Universidad de La Reunión y periodista, especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Su último libro se titula Cuba, the Media, and the Challenge of Impartiality, New York, Monthly Review Press, 2014, con un prólogo de Eduardo Galeano. http://monthlyreview.org/books/pb4710/ Contacto: lamranisalim@yahoo.fr ; Salim.Lamrani@univ-reunion.fr Página Facebook: https://www.facebook.com/SalimLamraniOfficiel
[1] United Nations Development Program, «Human Development Indicators 2003: Cuba», 2003. www.undp.org/hdr2003/indicator/cty_f_CUB.html (sitio consultado el 22 de marzo de 2004); Commission Economique Pour l’Amérique Latine (CEPAL), Indicadores del desarrollo socioeconómico de América Latina. (Nations Unies, 2002), pp. 12, 13, 39, 41, 43-47, 49-56, 66-67; 716-733.
[2] Mick Hillyard & Vaughne Miller, «Cuba and the Helms-Burton Act», House of Commons, Research Paper 98/114, 14 de diciembre de 1998, 8.
[3] Latin American Laboratory for Evaluation and Quality of Education, «Learning in Latin American», UNESCO, 3 de septiembre de 1999. Margarita Barrio, «Obtuvo Cuba las más altas calificaciones de la calidad de la educación», Juventud Rebelde, 21 de junio de 2008. http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2008-06-21/obtuvo-cuba-las-mas-altas-calificaciones-en-evaluacion-de-la-calidad-de-la-educacion/ (sitio consultado el 22 de junio de 2008).
[4] UNESCO, Informe de 2012. Los jóvenes y las competencias: trabajar con la educación, 2012, p. 370. http://www.unesco.org/new/es/education/themes/leading-the-international-agenda/efareport/reports/2012-skills/ (sitio consultado el 2 de enero de 2013).
[5] Ibid., p. 180.
[6] Ministère de l’éducation nationale, «L’éducation nationale en chiffres», République française, 2012. http://www.education.gouv.fr/cid57111/l-education-nationale-en-chiffres.html (sitio consultado el 11 de febrero de 2013).
[7] Opera Mundi, «Cuba registra menor taxa de mortalidade infantil das Américas», 3 de enero de 2013. http://operamundi.uol.com.br/conteudo/noticias/26374/cuba+registra+menor+taxa+de+mortalidade+infantil+das+americas+.shtml (sitio consultado el 3 de enero de 2013).
[8] Le Figaro, «Cuba : centenaires grâce au système», 22 de mayo de 2009.
[9] Para América Latina (CEPAL), Indicadores del desarrollo socioeconómico de América Latina. (Nations Unies, 2002), pp. 12, 13, 39, 41, 43-47, 49-56, 66-67; 716-733.
[10] American Association for World Health, «Denial of Food and Medecine: the Impact of the U.S. Embargo on the Health and Nutrition in Cuba», marzo de 1997.
[11] Diane Kuntz, «Statement from American Public Health Association», American Public Health Association, 2 de mayo de 1996.
[12] Edward W. Campion & Stephen Morrissey, «A Different Model: Medical Care in Cuba», New England Journal of Medecine, 24 de enero de 2013, p. 297-99.
[13] O. Fonticoba Gener, «Mantiene Cuba alto índice de desarrollo humano», Granma, 1 de octubre de 2011. http://www.granma.cu/espanol/cuba/1octubre-mantiene.html (sitio consultado el 5 de octubre de 2011).
[14] AIN, «Cuba, 4,7 de mortalidad infantil, la más baja de su historia», 2 de enero de 2009; José A. De la Osa, « ¡4,7! », Granma, 2 de enero de 2008.
[15] José A. De la Osa, « Cuba es ejemplo en la protección a la infancia », Granma, 12 de abril de 2008.
[16] Fernando Ravsberg, «UNICEF: Cuba sin desnutrición infantil», BBC, 26 de enero de 2010.
[17] Marcos Alfonso, «Cuba: ejemplo de la protección de la infancia, reconoce UNICEF», AIN, 18 de julio de 2010.
[18] UNICEF, Progreso para la infancia. Un balance sobre la nutrición, 2011.
[19] Save the Children, «Informe Estado Mundial de las madres 2011», 2012. http://www.savethechildren.es/ver_doc.php?id=115 (sitio consultado el 2 de enero de 2012).
[20] Granma, «Director regional de OIT califica de ‘casi un milagro’ sistema cubano de seguridad social», 30 de marzo de 2005. www.granma.cu/espanol/2005/marzo/mier30/califican.html (sitio consultado el 13 de mayo de 2005).
Fuente: Especial y exclusivo para Al Mayadeen

La «Gema» de Gerardo y Adriana

9 enero 2015

Tomado de Juventud Rebelde.

Por Nyliam Vázquez García

Desde este 6 de enero el Héroe de la República de Cuba, Gerardo Hernández, y su esposa Adriana Pérez, ven cumplido un sueño con el nacimiento de su hija Gema.

Gerardo_Adriana y Gema 1

Unas manitos pequeñitas, unos pies que caben en un beso, un rostro que embelesa a sus padres, un llanto que anuncia la vida… Nació Gema. Mamá está adolorida, pero con esa sonrisa que parece tatuada en su rostro desde el 17 de diciembre y que este martes, si acaso eso es posible, se habrá hecho más amplia aún. Es fácil imaginar a papá pendiente de sus preciosas, intentando acomodar en su pecho de héroe tanta felicidad, una felicidad no imaginada.

La pequeña de Gerardo y Adriana se asoma al mundo y con cada latido de su corazón realiza un sueño largamente acariciado, un deseo que en algún momento parecía imposible. Gema llega para poner fin a 16 largos años de «soledad acompañada», para borrar con su existencia las huellas del dolor y completar de la mano de sus padres una historia de amor de casi tres décadas. Ella, así pequeñita, abrazable, se suma al bálsamo sanador con que sus padres  se curan todas las heridas y reescriben el tiempo.

Hace unos años Gerardo le escribió una carta a los hijos por nacer, una carta con un dibujo para esta Gema que ya nació: «…después que ustedes lleguen a este mundo y aprendan a leer, sepan por qué su papá no es tan joven como muchos de los padres de sus amiguitos, y conozcan de los años que papi y mami tuvieron que vivir separados a pesar de quererse mucho».

En 2012 Adriana dudaba. Se sobreponía al dolor, sobre todo a la incertidumbre cotidiana y asumía con una entereza conmovedora una realidad que parecía iba a marcarles la existencia: «Ese capítulo está escribiendo sus últimas etapas. Porque el reloj biológico está ahí y hay cosas que no me gustarían cuando tenga 50 años… es un costo, pero es un costo que vamos a asumir, y no tirada por un rincón, porque entonces no lo estaría asumiendo, me estaría aplastando… El momento en que me toca asumir que no voy a poder tener hijos está por llegar».

Pero no llegó y ahí está Gema acurrucada en su pecho para que ella olvide que una vez tuvo miedo. Que muchas veces sostuvo en brazos a los hijos de otros preguntándose cuándo podría abrazar a los suyos. Ahí está Gema, quien con el sonido acompasado de su respiración hace magia y lo transforma todo en sonrisas.

Ahora papá tendrá dos roperos de los que ocuparse, una obsesión más… Uno no puede más que imaginarse a un hombre feliz, pero feliz con mayúsculas como todos los padres el día del alumbramiento y aun más.

Mamá ahora tiene una bebita y un niño grande, querido, tantas noches añorado. Todavía recuerdo ese instante fugaz en que ella respondía al teléfono y al vuelo le escuché con una ternura infinita, con esa sonrisa que delataba la voz que escapaba de prisión por el túnel del auricular: Mi niño, ¿cómo tú estás?

Nunca vi a Adriana reírse con más ganas que contando las ocurrencias de Gerardo: el día que él casi se ahoga para darle una sorpresa o los secretos detrás de las postales con animales. Nunca la noté más radiante que en el concierto 62 de Silvio por los barrios. Siempre con la mano de su Gera entre las suyas, disfrutando de esas «pataditas» con las que la niña se anunciaba, secando a besos esas lágrimas incontenibles su hombre. Estoy segura de que no hay mujer más luminosa desde este 6 de enero, y en los días que están por venir, que la madre de Gema, el amor de Gerardo.

Esos pies que caben en un beso habrán de caminar en un país conmovido ante el sacrificio y valentía de sus padres, de sus cuatro tíos, un país que como dijera su papá deberá ser mejor que este que él comienza a redescubrir. Hoy la gente común se felicita, escribe comentarios en la noticia y la comparte: «¡Viste, ya somos tías!», se saludan dos jóvenes… Este es un nacimiento entrañable, la felicidad de dos que celebran millones en Cuba y en el mundo.

Y cuando uno escucha la oración que lo cambia todo: «Ya nació Gema», en la voz de uno de los cuatro tíos héroes, esa alegría tangible, ese algo distinto en su tono de voz, esa emoción contenida, entonces se eleva la certeza: a este 6 de enero de 2015 le han tatuado una sonrisa, una felicidad no imaginada, un nombre: Gema.


El momento soñado durante 16 años: las imágenes de la llegada a Cuba de Ramón, Gerardo y Antonio

19 diciembre 2014

Tomado de Cubainformación

AIN TV.- Imágenes muy emotivas sobre la llegada de los Héroes antiterroristas cubanos Gerardo Hernández, Antonio Guerrero y Ramón Labañino, a la Patria, y su encuentro con Raúl, familiares y vecinos, fueron mostradas en el noticiero estelar de la televisión.
El abrazo con Raúl Castro, Presidente de los Consejos de Estados y de Ministros, minutos después de descender del avión que los trajo de vuelta a casa, fue tan tierno como de reafirmación patriótica.
El momento soñado durante 16 años: las imágenes de la llegada a Cuba de los 3 héroes
Fidel Rendón Matienzo – Fotos: Estudios Revolución – AIN.- Imágenes muy emotivas sobre la llegada de los Héroes antiterroristas cubanos Gerardo Hernández, Antonio Guerrero y Ramón Labañino, a la Patria, y su encuentro con Raúl, familiares y vecinos, fueron mostradas hoy en el noticiero estelar de la televisión.
El abrazo con el General de Ejército Raúl Castro, Presidente de los Consejos de Estados y de Ministros, minutos después de descender del avión que los trajo de vuelta a casa, fue tan tierno como de reafirmación patriótica.
Regresamos a la Patria y pueden contar con nosotros para lo que sea, le dijo Ramón a Raúl, en tanto Gerardo, también emocionado, en ese instante expresó: no tenemos otras palabras que dar las gracias.
Vendría entonces otro momento desgarrador, cuando los tres se abrazaron y besaron, entre llantos incontrolables, a madres, esposas, hijos y demás familiares, a sus compañeros de lucha René González y Fernando González, alegría que se repetiría poco después en sus barrios, al ser recibidos por los vecinos.
“Llevamos 16 años soñando con este momento”, exclamó Tony tras ser acogido por coterráneos con expresiones de alegría, júbilo, y a quienes pidió reír porque “ustedes sufrieron mucho, no fuimos en vano y nos sentimos agradecidos por el esfuerzo de todos ustedes; hay que seguir aquí unidos y p’alante”, acotó el Héroe cubano.
Sus palabras llegan hoy a los millones de compatriotas, amigos y personalidades que en todo el mundo, durante más de tres lustros batallaron porque se hiciera justicia, por el regreso de Los Cinco a su querida Cuba.
También emotivas fueron las imágenes del homenaje póstumo, en cementerios de la capital, de Gerardo a su madre y hermana, y de Ramón a su mamá, a quien le recordó que su lucha no sería en vano y que cumplió esa deuda con ella.
Mi casa ya está completa
Para alegría de Cuba, Gerardo, Antonio y Ramón están de vuelta a la Patria…
Leticia Martínez Hernández – Cubahora.- ¡Ya están en Cuba! Lo repito una y otra vez, para darme cuenta de la certeza. Llevamos más de quince años agarrados a la esperanza, y aún cuando no nos cansamos de luchar, siempre se agazapó en algún lugar del alma el miedo a que el tiempo fuera letal.
Pero después de tanta ausencia ha amanecido. Lo anunció Raúl: “Como prometió Fidel, en junio del 2001, cuando dijo: “¡Volverán!, arribaron a nuestra Patria, Gerardo, Ramón y Antonio”…Y de un mazazo la especulación de la mañana, cuando Alan Gross se llevaba la totalidad de los titulares, se volvió certeza. Entonces todos lloramos. Y fuimos felices por ellos, por nosotros, pero sobre todo por nuestros hijos.
Inesperadamente, en esta Isla amada estaban nuestros héroes, esos hombres inmensos que nos unieron en su causa, que nos hicieron mejores personas, que nos enseñaron que la Patria está por encima de cualquier cosa. Y los imaginé abrazados, imaginé sus rostros cuando después de tantas noches volvieron a juntarse en algún avión de regreso a casa, a esta casa que ahora sí está completa.
Por más que lo repitan, no puedo casi creerlo. Me cuesta creer que Adriana ha vuelto a besar a Gerardo; me cuesta creer que Tony ha abrazado a su madre y que quizás le haya dicho que no le tema más al tiempo porque él está de vuelta; me cuesta creer que el alivio para la salud de Ramón ha llegado con el amor de sus hijas y su esposa; me cuesta creer que estén Los Cinco de nuevo juntos, en la Isla que los enseñó a ser héroes.
Y en la calle nos felicitamos. Parece que el triunfo es de todos y así lo sentimos. La gente se asume alegre, eufórica, como si cada familia se hubiera completado, como si cada madre hubiera vuelto a dar el beso en la frente al hijo que regresa, como si cada esposa hubiera vuelto a decir te amo, como si cada hijo hubiera vuelto a tomar la mano del padre para saberse más protegido.
Mientras desde otras orillas algunos amargan tal regreso, de este lado del mar hay un pueblo que hace fiesta, que brinda, que se lanza a las calles, que cuelga banderas, que baila, que llora de felicidad, que desprende aquellos lazos amarillos, que da gracias a San Lázaro, a Dios, a Raúl, a Fidel… porque la promesa del retorno ha sido cumplida.
 
 
 
 

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